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MENSAJE DIRECTOR
HOSPITAL CLÍNICO REGIONAL
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Desde 1957 en que el 3 de octubre fue instituido oficialmente
como el Día del Hospital, celebramos en esta fecha un nuevo aniversario de nuestros
Hospitales Públicos chilenos. Y lo hacemos en recuerdo de la fundación del primer hospital
de Chile, el Hospital San Juan de Dios, fundado en Santiago por una congregación
religiosa en el año 1552. Son 453 años de historia: 453 años de tradición al servicio
de los enfermos de nuestro país, con logros que nos enorgullecen como país y como
sistema, logros que no habrían sido posibles sin el esfuerzo de quienes nos antecedieron. Demás está reiterar lo que todos ustedes bien saben: el que
Chile se mantiene a la cabeza de los principales indicadores sanitarios, con cifras
que nos permiten compararnos no sólo con países en desarrollo, sino que con países
desarrollados. También es de sobra conocido que tenemos tremendas, vergonzosas inequidades,
situación que no puede sino hacernos sonrojar, que debe removernos las conciencias,
y que fundamenta la nueva reforma de la salud, tarea prioritaria impulsada por el
gobierno del Presidente Lagos.
Manteniendo lo mejor de nuestras tradiciones, este año celebramos
con la mirada puesta en el futuro, porque hemos dado inicio en el 2005 a un hito
histórico que sin duda será recordado como uno de los hechos más importantes de
la salud pública chilena. Ya la reforma es una realidad. Atrás quedaron promesas y
discusiones. Desde julio de este año el sistema de garantías explicitas, más conocido
como AUGE, está en plena vigencia, mejorando el acceso a la salud de un grupo personas
que sufren de las patologías más significativas, y que protege a toda la población,
sin excepciones. En nuestro Establecimiento su aplicación ha sido exitosa, beneficiando
a la fecha a 937 pacientes, sin que hasta el momento tengamos reclamos por incumplimiento
de garantías. Pero eso no es todo, su implementación también ha tenido un efecto
positivo sobre otras patologías, al permitir, con motivo de las exigencias que impone,
mejoras de gestión, equipamiento, etc., que influyen en una mejor atención del resto
de las patologías que el Hospital sigue resolviendo. Existen problemas aún, imposible no reconocerlo, tenemos
un largo camino por recorrer, nunca tendremos la tarea concluida, porque siempre
las metas serán mas exigentes, siempre querremos más para nuestros usuarios, pero
cuando uno mira hacia atrás, y no tan atrás, observa con satisfacción que hemos
logrado gigantescas mejoras. Atrás quedaron los días en que nuestra principal preocupación
consistía en resolver el gigantesco endeudamiento de este Hospital, que crecía de
modo incontrolable y amenazaba el abastecimiento más básico.
Y lo mas importante, hemos logrado sanear financieramente
el hospital sin reducir el número de atenciones que el Hospital entrega, por el
contrario, hemos tenido un crecimiento sostenido en los últimos 4 años. Tampoco hemos tomado medidas que afecten los derechos de
los funcionarios; el contacto con los gremios es permanente y fluido,
las diferencias se han resuelto a través del diálogo y la buena voluntad
para acercar posiciones, siempre presente en ambas partes. Hoy sigue siendo un tema importante, pero podemos preocuparnos
de otras prioridades. Y esas prioridades han estado enfocadas en equipar con la tecnología necesaria aquellas unidades más críticas, donde el
contar con la implementación adecuada hace la diferencia entre la vida y la muerte.
Se han alcanzado niveles de inversión que superan cualquier
otra cifra histórica. La calidad de los equipos que han llegado al Hospital, y de
los que seguirán llegando en los próximos meses, nos pone a la vanguardia tecnológica
en muchos campos, los que nos permitirá atender mas y mejor a nuestros pacientes.
Citaré a modo de ejemplo el equipamiento para imagenología, para las unidades críticas
y el nuevo sistema de procesamiento de muestras en anatomía patológica, uno de los
más modernos del país. Completaremos este esfuerzo con la normalización de nuestro
hospital, a través de un convenio de programación que ya está en marcha, y cuyas
primeras etapas se han completado. Con esta normalización, le daremos a Antofagasta,
la segunda región y todo el Norte Grande un recinto dotado de la tecnología y comodidades
acorde con el grado de desarrollo alcanzado por nuestro país, y a las necesidades
de la gente en los albores del siglo XXI. Sigamos
mirando el futuro, sigamos avanzando, no nos quedemos pegados en lo que pudo haber
sido y no fue; seamos dignos herederos de esos 453 años de tradición y sepamos proyectarlos
con lo que los nuevos tiempos nos exigen, por el bien de una comunidad que no es
otra que nosotros mismos: nuestros parientes, vecinos, amigos son los que necesitan
de nuestro trabajo. Durante estas festividades noto un ambiente que mejora
cada vez más; de participación y diálogo, de mayor alegría y satisfacción con lo
que hacemos. Esta en el aire el deseo de conversar y participar. Debemos seguir
avanzando en lo que todos queremos…Mejores condiciones de trabajo, más participación
y comunicación, este es un buen momento para valorar lo que hacemos, reconocernos,
conversar con franqueza, en suma, continuar el camino que noe hemos trazado.
Camino que aún es arduo y trabajoso, y para lograr nuestra meta cuento con el apoyo
de todos y cada uno de ustedes, como siempre lo han hecho. Gracias por lo hecho, gracias por lo que todavía harán, gracias
por querer al Hospital, a su gente y a nuestros beneficiarios como lo hacen.
MUCHAS GRACIAS
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